VILIPENDIO

Nº Cat.:

0766

VILIPENDIO

Nº de Catálogo: 0766
Serie: Ciencia y Cosmos
Posición: 0129
Fecha: 18/ 06/ 2021
Medidas: 120 X 130 cm
Soporte: Sin Revelar

De una forma u otra acabaremos volando y no del modo o en la manera en que actualmente se ha venido haciendo, en el interior de unas aeronaves propulsadas por hélices o mediante motores de inyección que nos transportan de un lugar a otro a gran altura y velocidad, sino individualmente con ciertos criterios de libertad para elegir el momento, quizás el trayecto y con toda seguridad el destino. El hombre ha demostrado que cuando persigue tenazmente una idea no para hasta llevarla a cabo. Desde mucho antes incluso de que Leonardo Da Vinci en sus tiempos se propusiera estudiar prototipos y artilugios añadidos al cuerpo que nos permitieran elevarnos al cielo, la idea de volar ya planeaba en la mente del ser humano. Los intentos fueron en la mayoría de casos en vano, pero eso no le ha impedido seguir probando e intentándolo una vez tras otra. Cierto es que se han logrado suspender en el aire grandes e increíbles aviones, pero hasta hoy día escasos intentos han dado su fruto cuando se trataba de hacer que una persona pudiera surcar el cielo con medios mucho más ligeros y menos aparatosos apoyados sobre sus extremos. Han surgido "hombres pájaro" capaces de crear trajes que son y se han convertido en una extensión de su cuerpo, también minúsculas tablas a modo de alfombra voladora sobre la que apoyados los pies poder realizar maniobras de conducción en vuelo e incluso pequeños cohetes sujetos a la espalda o las extremidades con un resultado excelente, además de otros vehículos monovolúmenes que por igual surcan el aire como planean por el mar. Este es tan sólo el comienzo, el punto de partida, para no en mucho tiempo hacer de ello un medio común y accesible a todo el mundo como ahora lo es el automóvil. El mayor problema que impedirá o atrasará su puesta en marcha radica, pues la tecnología ha evolucionado muy rápidamente en este campo, en saber cómo organizar un más que posible masivo tráfico aéreo para evitar colapsos y desastrosos accidentes que acaben en caída. La conducción por carretera, menos compleja, se basa en vehículos que se mueven a través de unas vías y autopistas que se orientan mediante unos códigos y señales a fin de evitar incidentes, pero cuando añadimos un nuevo plano, subimos a una tercera dimensión, las dificultades se multiplican, para lo cual será necesario implantar una guía obligada de navegación que nos marque el camino, rutas y trayectos a seguir sin que se alcance el caos. Obviamente a pesar de la aparente libertad que otorga este medio, esto no es la panacea, no estamos solos por tanto todos tenemos derecho a participar pero la multitud que formamos impide que nada funcione al libre albedrío, serán necesarias estrictas normas y reglas a tener en cuenta que nos guste o no se habrán de respetar.

"El ave que nació sin alas. El hombre, mamífero sin alas, quiso volar, siempre quiso ser ave para contemplar el mundo desde lo alto y le costó caro, le supuso un alto coste en vidas, las de aquellos que realmente quisieron sentirse libres como pájaros"

"”Ciencia y cosmos” es parte del título de una serie secuencial de obras que hacen referencia a aquellos logros y descubrimientos científicos o tecnológicos que le han permitido al ser humano obtener un salto cualitativo y cuantitativo en su desarrollo.”